Publicado: 22 de Febrero de 2019

¿Te duele la zona de los trapecios y/o zona cervical alta? ¿Sientes pesadez o presión? ¿Sensación de hormigueo en los brazos? ¿Mareos, vértigo y/o dolor de cabeza? 


Pues tal vez estés padeciendo de cervicalgia. La cervicalgia es una patología de la columna cervical y se manifiesta con dolores persistentes en los músculos del cuello que pueden causar cefaleas, vértigos y hormigueos constantes en el brazo. 

Este dolor cervical es una de las patologías más frecuentes en la población y puede manifestarse tras un tiempo prolongado de malos hábitos posturales. También es muy común tras una lesión traumática, debido a enfermedades inflamatorias o si se ha sufrido un latigazo cervical, generalmente por accidentes de tráfico.


 En otras ocasiones, también aparece un bloqueo postural después de un periodo de estrés intenso que afecta a la musculatura del cuello, contrayéndola y provocando una mala alineación en las vértebras. Esta dolencia está asociada a personas con trabajos sedentarios, quienes pasan largas horas en una posición estática: frente al ordenador, conduciendo, etc.


La cervicalgia provoca una limitación de la movilidad que impide realizar las actividades diarias con normalidad. Una musculatura de la espalda saludable resulta fundamental para el equilibrio y el bienestar del cuerpo, por lo que una pauta de ejercicios específicos y controlados es fundamental para lograr dicho objetivo. Y para reducir el dolor de la cervicalgia es importante corregir la postura y adquirir unos hábitos posturales correctos que deberán integrarse en el día a día.


Además, es recomendable seguir la terapia de INDIBA® ACTIV dirigida a tratar la zona de trapecios, paravertebrales, escalenos, externocleidomastoideos y otra musculatura espasmada. Desde la primera sesión el paciente experimenta una relajación muscular y una sensación de ligereza en la zona del cuello, cabeza y espalda. 


Además, le permite recuperar la funcionalidad con mayor rapidez. INDIBA® ACTIV es un tratamiento no invasivo y está especialmente recomendado en el tratamiento y prevención de la cervicalgia. 

Esta terapia es inocua y completamente segura. Sin embargo, es preciso evitar esta terapia en pacientes con marcapasos o trasplantes electrónicos. También se debe evitar durante el embarazo, sobre una piel dañada o en casos de tromboflebitis. 



Me agacho y me da un tirón en la zona lumbar. Estoy sentado y no aguanto la postura. Cuando me acuesto tengo que estar constantemente cambiando de postura por el dolor. O no puedo estar mucho tiempo de pie porque me empieza a doler la zona lumbar.


Si te sientes identificado, tal vez estés padeciendo un cuadro de lumbalgia. La lumbalgia o dolor lumbar, es una patología muy frecuente que puede resultar invalidante y que llega, incluso, a impedir que nos movamos con normalidad en nuestra vida cotidiana. 


Puede manifestarse como un dolor de intensidad aguda en una zona local y definida, justo en un punto concreto. Además, también es posible que se presente en un lugar alejado de la espalda, aunque los síntomas se manifiesten en esta área. Esto podría suceder, por ejemplo, tras un pinzamiento lumbar. 


También puede originarse debido a malos hábitos posturales prolongados en el tiempo por trabajos sendentarios; lesiones traumáticas o enfermedades infecciosas o inflamatorias. Por tanto, la lumbalgia produce molestias intensas que pueden dificultar la movilidad y que suelen provocar una inflamación de las zonas afectadas. Todos estos síntomas inhabilitan al paciente impidiéndole realizar con libertad su actividad diaria o hacer ejercicio físico. 


Para evitar el dolor lumbar es recomendable seguir una pauta de ejercicios específicos y controlados, además de corregir los malos hábitos posturales. 


Además, con el objetivo de reducir el dolor, el tratamiento de INDIBA® ACTIV ayuda a liberar las restricciones, relaja el espasmo, favorece la movilidad, aumenta el arco articular y contribuye a recuperar la postura corporal correcta. INDIBA® ACTIV es un tratamiento no invasivo y está especialmente recomendado en el tratamiento y prevención de la lumbalgia. Esta terapia es inocua y completamente segura. 


Sin embargo, es preciso evitar esta terapia en pacientes con marcapasos o trasplantes electrónicos. También se debe evitar durante el embarazo, sobre una piel dañada o en casos de tromboflebitis.