Introducción

En la actualidad estamos olvidando cada vez más el cuidado de nuestro cuerpo debido al continuo estrés al que estamos sometidos en nuestra vida diaria. Dedicando solamente unos minutos al día a su cuidado, podemos eliminar los dolores de espalda o aliviar en gran medida los dolores que suponen determinadas patologías. Por eso el centro de rehabilitación ciudad alta pone a su disposición una fase de recuperación activa y de reeducación postural como medida de higiene. Se trata de una puesta a punto de la musculatura de la espalda para mejorar su función.

La escuela de espalda pretende enseñarle a mejorar y aliviar su sintomatología, no a curar sus enfermedades. Por eso nos apoyamos en profesionales diplomados en fisioterapia y licenciados en ciencias de la actividad física y el deporte para un mayor conocimiento y tratamiento de la misma.

Entendemos Escuela de Espalda como una forma de educación y entrenamiento que enseña los cuidados y mecanismos corporales de protección de la columna vertebral, con el fin de que el individuo que sufre dolor vuelva lo más rápidamente posible a su actividad normal, prevenga futuros episodios de dolor, y evite lesiones.

Objetivos del taller

El principal objetivo de la Escuela de Espalda es estimular a los participantes a adoptar en su vida cotidiana, posturas y movimientos que protejan su espalda en sus actividades laborales, de ocio, incluso durante el reposo.

A través de la observación y el ejercicio, los participantes aprenden a reducir los riesgos que supone manipular cargas de forma nociva para el propio raquis, adoptar posturas de trabajo ergonómicas y a minimizar los riesgos de futuras patologías.

Practicando unos movimientos y técnicas determinadas orientados al aumento de la resistencia muscular se puede prevenir o mejorar el dolor de espalda.

Objetivos específicos

  1. Conocimientos básicos sobre la columna.

  2. Aprender los movimientos que protegen a su espalda, utilizando nuevos esquemas y patrones motores.

  3. Ejercitar las posturas correctas.

  4. Ejercitar posiciones de descanso y enseñanza de las distintos tipos de respiración.

  5. Aumentar el tono muscular y la flexibilidad vertebral.

  6. Aprender principios básicos sobre prevención de lesiones en el raquis.

Para conseguir estos objetivos, es importante que usted sea parte activa del tratamiento. Todo lo que aprenda debe incluirlo a su vida diaria.

Publicado: 16 de Marzo de 2016 a las 16:07